Era una mañana fría, del mes de marzo cuando entre en el tren, allí vi como todos los días su gente apelotonada, su amalgama de razas y tan solo una cultura, el trabajo de las nueve. es curioso como con esa gente, que apenas conoces y con la que te cruzas todos los días,y posiblemente en su pequeña forma tanto se comparte.De repente un fuerte estruendo rompe mis timpanos, y una gran explosión me lanza contra los cristales. Caigo medio inconsciente sin saber aun lo que sucede. No consigo alcanzar a ver nada, por el humo. Me levanto desorientado. no entiendo que pasa, y el miedo me hace salir corriendo sin saber muy bien a donde.Con suerte consigo salir de allí por una ventana pero la situación fuera es peor aun, hay cuerpos ensangrentado,restos de lo que antes eran maletas esparcidos entre las piedras y tan sólo consigo escuxar un maldito pitido.Enfrente esta la chica que staba delante mio, la verdad es q antes no me fije muxo en ella por estar absorto en mis pensamientosEsta tumbada y no se mueve. Corro, con una mezcla de impotencia y medio, mi corazón late fuertemente, mis ojos sueltan unas lágrimas sin saber muy bien por qué.Hola, me escuchas?, estas bien??- pregunto arrodillado pero no contesta, espera... abre los ojos, con la mirada perdida, y una sonrisa ilumina su cara.
-Que ha pasado?, donde estoy?- pregunta desorientada.-No sé, nuestro tren ha explotado. -
"Lo único que nos queda es nuestro pasado, no lo olvidemos."
Continuará...

No hay comentarios:
Publicar un comentario