lunes, 29 de enero de 2007

Cuento desde atocha

Era una mañana fría, del mes de marzo cuando entre en el tren, allí vi como todos los días su gente apelotonada, su amalgama de razas y tan solo una cultura, el trabajo de las nueve. es curioso como con esa gente, que apenas conoces y con la que te cruzas todos los días,y posiblemente en su pequeña forma tanto se comparte.
De repente un fuerte estruendo rompe mis timpanos, y una gran explosión me lanza contra los cristales. Caigo medio inconsciente sin saber aun lo que sucede. No consigo alcanzar a ver nada, por el humo. Me levanto desorientado. no entiendo que pasa, y el miedo me hace salir corriendo sin saber muy bien a donde.
Con suerte consigo salir de allí por una ventana pero la situación fuera es peor aun, hay cuerpos ensangrentado,restos de lo que antes eran maletas esparcidos entre las piedras y tan sólo consigo escuxar un maldito pitido.
Enfrente esta la chica que staba delante mio, la verdad es q antes no me fije muxo en ella por estar absorto en mis pensamientos
Esta tumbada y no se mueve. Corro, con una mezcla de impotencia y medio, mi corazón late fuertemente, mis ojos sueltan unas lágrimas sin saber muy bien por qué.
Hola, me escuchas?, estas bien??- pregunto arrodillado pero no contesta, espera... abre los ojos, con la mirada perdida, y una sonrisa ilumina su cara.

-Que ha pasado?, donde estoy?- pregunta desorientada.
-No sé, nuestro tren ha explotado. -
http://external.cache.el-mundo.net/albumes/2006/03/11/homenajes_11m/1142093077_extras_albumes_0.jpg
"Lo único que nos queda es nuestro pasado, no lo olvidemos."
Continuará...

No hay comentarios: