Esta carta va dedicada a mi naufraga.
Espero que estos tiempos tengas el suficiente uso de razón, como para estar perdida en un monto de dudas, problemas y dilemas.
Hace un mes y medio, naciste tú. Mi razón de vida. Mi único futuro.
Como ya sabes fue un parto difícil, y muy duro. Pero cuando te tuve en las manos no pude parar de llorar de felicidad. Y lo mismo pasó con tu mamí. Felices, por tenerte y saber que estabas bien.
Ahora mismo desconozco al 100%, cual y como va a ser tu futuro, tengo muchas ideas pensadas, pero para cuando pueda cumplirlas ya las habré olvidado.
Lo que si que te puedo contar como está siendo nuestro día a día. Hemos dejado de salir de casa. Ahora estamos en casa entre tomas, biberones, e intentare hacer dormir. Por tu parte, de momento no haces mucho. Únicamente lloras, comes e intentar no dormirte para así no perderte nada.
Así es como se plantea los próximos 3 o 6 meses.
Reconozco que esta siendo duro, tu madre tiene miedo de como será la primera semana que este trabajando después de la baja de paternidad. Pero, estamos aquí, al pie del cañón, con nuestras incertidumbres, haciendo todo para darte lo mejor. Sea lo que sea.
Poco a poco te iré escribiendo, y contándote las novedades de tí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario